sábado, 10 de mayo de 2008

EL PATIBULO

Siempre he pensado que la vida es sagrada, y que nada vale una vida, pero si además el condenado o reo es inocente la cuestión es mucho más trágica. Mi pequeño homenaje a todos aquellos que durante la historia han sido inocentes y han muerte ajusticiados.

EL PATÍBULO
(historia de un condenado)

En el centro de la plaza
engalanado en madera
un patíbulo se alza
con una estrecha escalera.
La escalera sube al piso
dónde se asienta un madero,
el madero ya no es liso
pero es fuerte y duradero.
Cinco treinta y ni un destello,
del madero cuelga un rizo
que se ajustará algún cuello;
El cielo gris y plomizo.
La gente se va acercando
vestidos con una toga
fijos se quedan mirando
al madero y a la soga.
Un hombre de gran altura
y con la cara cubierta,
se acerca a la estructura
de una forma muy experta.
Sube todos los peldaños,
junto al madero se gira
y con todos sus redaños
con fuerza de la soga tira.
La multitud enloquece
y se prepara el verdugo,
un griterío ensordece
pronto colocará el yugo.
Dos manzanas más abajo,
escoltado por soldados
anda un hombre cabizbajo
con pies y manos atados.
Se aparta la muchedumbre
y al aire sus puños alzan,
algunos con rabia al hombre
con sus puños amenazan.
La tarde decrépita,
un frío intenso,
una mujer grita
y da al reo su último beso.

Llega al patíbulo el preso,
no le sostienen las piernas
mientras el verdugo tieso,
no fluye sangre en las venas.
Un cura se acerca al hombre
con una Biblia en la mano,
llamándole por su nombre
le pregunta el franciscano:

Mi querido hijo dime
¿cuál ha sido tu pecado?
ya sabes que Dios redime
aunque seas despiadado.

¡despiadado me ha llamado!
nunca fui de esa calaña
fui un tonto enamorado
¿quién le contó esa patraña?.

Sé que estás desconsolado
porque pronto morirás
pide perdón a mi lado
y junto a Dios estarás.

No puedo pedir perdón
y de nada me arrepiento
hice lo que el corazón
dictó en aquel momento.

El cura sin dilación
hizo la cruz con la mano,
impartió la bendición
¡Qué Dios se apiade hermano¡

El reo subió despacio
la escalera del patíbulo,
el verdugo con desprecio
lo empujó hasta el vestíbulo.
la soga el cuello rodeó
sin ninguna compasión
solo el reo jadeó
cuando sintió la presión.
El verdugo sin pereza
de la palanca tiró
se manejó con destreza
y el reo no respiró.
El cuerpo se balanceó
Y la gente enmudecida,
El reo balbuceó
¡¡AMOR!!...LLEVATE MI VIDA.

No me importa que copies esta poesía si te gusta, pero si lo haces, se honesto indicando el autor.
imagen tomada de:

22 comentarios:

muchadela torre dijo...

Muy interesante tu blogte encontre en lo de ignacio. te dejo besos desde aqui este lado del planeta

mi despertar dijo...

Aqui va mi lado
besos

IRIS dijo...

Tu homenaje y creo yo que el de todos, pues menuda injusticia les ha tocado!
Un abrazo muy grande amigo!

Alatriste dijo...

Terrible tu poema, desgarrador y al mismo tiempo conmovedor, porque existe una gran dulzura cuando la muerte se aproxima, cuando la vida se mide ya en minutos. El adiós siempre es doloroso y los recuerdos se agolpan.

Además en tu caso conectas la historia con el amor, con ese motor que debiera mover el mundo y que a veces, se ve arrinconado por el odio y por otros mezquinos sentimientos.

Para mí la vida también es un tesoro imperecedero que nadie debería robar y por ello, te doy mi más sincera enhorabuena por el homenaje que has creado. Ojalá nunca más hubiera víctimas.

En otro orden de cosas, decirte que me apunto muy en serio la recomendación que me haces y visitaré con ilusión el rincón del poeta, aunque no sé si yo soy digno de tal honor.

Sea como sea, lo que está claro es que me estoy convirtiendo en un gran aficionado de tu forma de escribir y por ello, me he tomado la licencia de ponerte un enlace en mi humilde desván hacia tu talentoso rincón. Espero que no te importe estar enlazado, compañero. Je, je, je.

Y bueno, te seguiré visitando con frecuencia y gracias por la compañía que me brindas.

Un abrazo enorme y a seguir en la lucha. Hasta pronto.

** MARÍA ** dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
** MARÍA ** dijo...

Tristemente bello tu poema.

Besos tiernos y dulces para ti y para todos aquellos que pagaron penas, siendo inocentes.


** MARÍA **

Ana R dijo...

La justicia ,cuando se equivoca ,por desgracia, no tiene remedio su error ...tú lo poetizas con cierta ecuanimidad pero , a lo largo de la historia sus errores han sido incurables.

Me alegra mucho volver a leerte.

Un abrazo

Mª Antonia dijo...

Querido Santiago:
No se puede decir más claro... ni más bello, aunque se trate de la muerte provocada injustamente por mano ajena...¡Quedan tantas preguntas en el aire sobre el tema que has homenajeado con tu emotivo poema... que mejor las dejamos ahí, en el aire! Pero cabría preguntarse ¿Quién tiene el derecho de decidir sobre la vida de otras personas ...? ¡Se han cometido tantas injusticias a lo largo de la HIstoria... y aún no hemos aprendido y seguimos comentiendo los mismos errores!
Difícil cuestión.
Un abrazo.

Toupeiro dijo...

Real, indignante, clara, precisa y a la vez conmovedora.

María dijo...

Precioso poema pero triste.

Encantada de conocer tu blog.

Saludos.

LUCIA-M dijo...

Me ha gustado mucho tu poesía, hacía mucho que no leía de este estilo, tipo cuento. Últimamente me ha dado por las intimistas existeciales...

En cuanto a tu introducción primera solo añadir que en la historia es más probale que haya más muertos inocentes que culpables. Creo que esa moda ya la puso el Dios cristiano.

Un beso.

Me gustó encontrarte.

kukilin dijo...

Me dejó muy triste este bello poema.
Besitos♥

lichazul...elisa dijo...

santiago

un abrazo de paz

poema de hermosa lírica presentada

cuántos hemos llevado al patíbulo nuestros sentimientos??

y otros el cuerpo
que les queda el peso a los ejecutantes de esas vidas arrancadas sin justa medida realizada

patíbulo de cuerpos y pesares
realmente se despoja o se redime quién lo hace y lo vive???

TCHI de Tchivinguiro dijo...

Una homenaje distinta.

Besos.

Noray dijo...

Bello homenaje a tantas y tantos que, por el juicio humano, han sido vilmente asesinados con la pena de muerte.

El poema es durísimo, pero tiene un filo de ternura en el final...
¡¡AMOR!!...LLEVATE MI VIDA.

Un abrazo

T S dijo...

WOW!!! preciosas son tus palabras...me han entrado en el mas hondo de mi ser...como siempre,te has superado amigo!!!
pd.no pude entrar antes,porque estoy cambiando de casa, me quede sin internet,ahora que ya tengo, puedes contar conmigo visitandote siempre!
un beso
ts

Alatriste dijo...

Muchas gracias por tus felicitaciones, compañero, así da gusto. Je, je, je. Y es que al final, vas a conseguir subirme la autoestima. Gracias por visitarme.

Por cierto, para cuándo un nuevo regalo con la forma de tus versos????

Espero que pronto y que no andes muy liado, pues seguro que eso es lo que te impide hacer brotar una nueva entrada.

Un abrazo fuerte y que te vaya bonito.

Graciela dijo...

Querido amigo una vez más tu escritura me conmueve, una mezcla de sentimientos me recorre mientras leo tu poema, tantas cosas incomprensibles de esta humanidad en todos los tiempos,un poema real y áspero..como también con mucha sensibilidad siempre. Un beso muy grande para vos.

fantasía dijo...

Bonito homenaje y tristes aquellos tiempos pasados, para que luego digan que "cualquier tiempo pasado fue mejor"
Saludos, guapo

Joha Zuluaga dijo...

No deberia existir tal homenaje, porque no deberia existir tal injusticia...No debria haber condenados, porque simplemente no deberian ellos faltarle a la vida de los otros...Y seguimos en las mismas, o peor, la vida cada día parece perder m,ás el sentido. Mi Blog: http://johanazuluaga.blogspot.com/

Raquel Fernández dijo...

Muy bonito tu blog y este poema, especialmente conmovedor. Es duro, pero profundamente bello.
Un abrazo.

Luna Carmesi dijo...

Desgarro con estrofas...
Aturdidor...